Fechas Históricas 2 de noviembre de 1966

Ley de Ajuste Cubano en Estados Unidos: su nacimiento

Por Elieser El Bayardo 9 min de lectura

El 2 de noviembre de 1966, el presidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, firmó la Ley Pública 89-732, conocida como Ley de Ajuste Cubano. Aquella legislación, aprobada por el Congreso estadounidense con respaldo de demócratas y republicanos, abrió una vía especial para que miles de cubanos pudieran solicitar la residencia permanente en el país.

Su promulgación fue el resultado de varios años de acontecimientos políticos y migratorios, seguidos de un proceso legislativo que comenzó en mayo de 1966 y culminó cinco meses después con la firma presidencial.

Los antecedentes: el éxodo cubano después de 1959

Tras la llegada de Fidel Castro al poder en enero de 1959, comenzó un movimiento migratorio que aumentó durante los años siguientes. Las confiscaciones de propiedades, las transformaciones económicas, la persecución política y el establecimiento de un sistema comunista provocaron la salida de empresarios, profesionales, trabajadores y familias enteras. Estados Unidos se convirtió en el principal destino de aquella emigración, especialmente después de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, el 3 de enero de 1961.

Durante la administración de Dwight D. Eisenhower comenzaron a establecerse mecanismos de asistencia para los refugiados cubanos, posteriormente ampliados bajo la presidencia de John F. Kennedy mediante el Programa de Refugiados Cubanos. Estas iniciativas ofrecían ayuda económica, servicios sociales y asistencia para encontrar empleo y establecerse en distintas ciudades estadounidenses.

Sin embargo, muchos de aquellos refugiados habían ingresado mediante autorizaciones temporales conocidas como parole, que les permitían permanecer en Estados Unidos sin concederles automáticamente la residencia permanente. Con el paso del tiempo, numerosas familias lograron establecerse económicamente, pero continuaban enfrentando dificultades legales para regularizar definitivamente su situación migratoria.

El problema se agravaba porque las disposiciones existentes obligaban a determinados solicitantes a abandonar Estados Unidos para tramitar una visa de inmigrante en un consulado estadounidense de otro país, generalmente Canadá o México. Aquellos viajes representaban gastos y dificultades adicionales para personas que ya llevaban años viviendo y trabajando en territorio estadounidense.

En septiembre de 1965, Fidel Castro anunció que permitiría la salida de cubanos por el puerto de Camarioca, lo que provocó una nueva crisis migratoria. Las negociaciones posteriores entre Washington y La Habana dieron lugar a los llamados Vuelos de la Libertad, iniciados en diciembre de ese año. El creciente número de refugiados hizo más urgente la necesidad de establecer una solución legislativa.

Mayo de 1966: la propuesta llega al Congreso

El 23 de mayo de 1966, el congresista demócrata Jacob H. Gilbert, representante por Nueva York, presentó ante la Cámara de Representantes dos iniciativas destinadas a facilitar la residencia permanente de los refugiados cubanos: H.R. 15182 y H.R. 15183.

Ambos proyectos contemplaban procedimientos para regularizar la situación migratoria, aunque diferían en la fecha desde la cual debía reconocerse legalmente la residencia. H.R. 15183 fue remitido al Comité Judicial de la Cámara de Representantes, donde comenzó su examen legislativo.

Gilbert defendía que numerosos refugiados cubanos habían demostrado su capacidad para integrarse a la sociedad estadounidense. Muchos trabajaban, pagaban impuestos, habían establecido negocios y formado familias, pero permanecían bajo una condición migratoria temporal que limitaba determinadas oportunidades profesionales y personales.

La propuesta pretendía permitirles solicitar la residencia permanente sin abandonar Estados Unidos para realizar trámites consulares, mediante un procedimiento especial administrado por las autoridades migratorias federales.

Agosto de 1966: las audiencias y el respaldo del Gobierno

El 10 de agosto de 1966 comenzaron las audiencias sobre H.R. 15183 ante el Subcomité de Inmigración y Nacionalidad del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, presidido por el congresista demócrata Michael A. Feighan, de Ohio.

Durante las sesiones, celebradas los días 10, 11 y 17 de agosto, comparecieron legisladores y funcionarios de distintas dependencias federales. Se analizaron las dificultades que enfrentaban los refugiados cubanos, los procedimientos migratorios existentes y las consecuencias administrativas de establecer un mecanismo especial para concederles la residencia permanente.

La administración del presidente Lyndon B. Johnson respaldó los objetivos de la iniciativa. El Departamento de Estado consideraba necesaria una solución para los refugiados cubanos, mientras que el Departamento de Justicia participó en el análisis de los mecanismos legales que permitirían realizar el ajuste migratorio dentro del territorio estadounidense.

También intervinieron representantes del Departamento de Salud, Educación y Bienestar, responsable de los programas federales de asistencia a los refugiados. La información presentada durante aquellas audiencias contribuyó a consolidar el respaldo institucional a la propuesta.

El 1 de septiembre de 1966, el Comité Judicial aprobó una versión modificada de H.R. 15183 y presentó el informe legislativo House Report 1978, recomendando su aprobación por la Cámara de Representantes.

Septiembre de 1966: la aprobación en la Cámara de Representantes

El 19 de septiembre de 1966, la Cámara de Representantes aprobó H.R. 15183 por 300 votos favorables frente a 25 contrarios. La legislación obtuvo una amplia mayoría en una cámara controlada por el Partido Demócrata, con respaldo también de legisladores republicanos.

El proyecto autorizaba a determinados ciudadanos o naturales de Cuba, admitidos o autorizados a entrar en Estados Unidos después del 1 de enero de 1959, a solicitar la residencia permanente si cumplían los requisitos establecidos.

La aprobación representó un avance decisivo, aunque todavía faltaba el examen del Senado, donde se introducirían modificaciones al texto original.

Octubre de 1966: el Senado modifica la legislación

El 6 de octubre de 1966, el Senado estadounidense examinó la situación de los refugiados cubanos a partir de otra iniciativa legislativa, identificada como S. 3712.

Entre los participantes destacó Jacob K. Javits, senador republicano por Nueva York, quien había defendido anteriormente medidas semejantes. Javits explicó que muchos refugiados cubanos enfrentaban dificultades para obtener la residencia debido a la imposibilidad de regresar a su país y a la obligación de trasladarse a terceros países para completar determinados trámites.

También intervino el senador demócrata Sam Ervin, de Carolina del Norte, quien, pese a mantener posiciones generalmente restrictivas en materia migratoria, consideraba necesario atender las circunstancias particulares de los refugiados cubanos.

Durante aquella sesión, el líder de la mayoría demócrata, Mike Mansfield, solicitó que el Senado examinara H.R. 15183, previamente aprobado por la Cámara de Representantes. Posteriormente presentó una moción para sustituir su contenido por el texto de S. 3712, incorporando las modificaciones discutidas durante el debate.

La propuesta fue aceptada y el Senado aprobó H.R. 15183 el 6 de octubre, sin una votación nominal. Ambas cámaras habían respaldado una legislación destinada a facilitar la residencia permanente de los refugiados cubanos, aunque todavía existían diferencias sobre determinados aspectos de su aplicación.

Las negociaciones entre ambas cámaras

La principal discrepancia estaba relacionada con la fecha desde la cual debía reconocerse legalmente la residencia permanente. La Cámara de Representantes había favorecido que comenzara con la aprobación de la solicitud, mientras que el Senado proponía reconocerla retroactivamente desde la última entrada del refugiado a Estados Unidos.

La diferencia tenía consecuencias para quienes posteriormente quisieran solicitar la ciudadanía estadounidense, pues el tiempo reconocido como residentes permanentes influía en el cumplimiento de los requisitos de naturalización.

Para resolver el desacuerdo se convocó una comisión de conferencia integrada por representantes de ambas cámaras. El 13 de octubre de 1966 se presentó el acuerdo alcanzado, que estableció una fórmula intermedia para determinar la fecha de reconocimiento de la residencia.

El texto definitivo dispuso que, una vez aprobada la solicitud, la residencia podría reconocerse desde treinta meses antes de su presentación o desde la última llegada del solicitante a Estados Unidos, según cuál de las dos fechas fuera posterior.

El 20 de octubre, el Senado aceptó el informe de la conferencia. Al día siguiente, 21 de octubre, la Cámara de Representantes hizo lo mismo, concluyendo así el proceso legislativo y dejando el proyecto preparado para la firma presidencial.

2 de noviembre de 1966: Lyndon B. Johnson firma la ley

El 2 de noviembre de 1966, el presidente demócrata Lyndon B. Johnson firmó H.R. 15183, convirtiéndolo oficialmente en la Ley Pública 89-732, conocida como Ley de Ajuste Cubano.

La legislación permitió que determinados ciudadanos o naturales de Cuba, admitidos o autorizados a entrar en Estados Unidos después del 1 de enero de 1959 y que hubieran permanecido físicamente en el país durante al menos dos años, pudieran solicitar el ajuste de su condición migratoria a residentes permanentes.

La solicitud debía ser examinada por las autoridades competentes y quedaba sujeta al cumplimiento de los requisitos de admisibilidad establecidos por la legislación estadounidense. También se contemplaban disposiciones para determinados cónyuges e hijos de los beneficiarios.

La ley no concedía automáticamente la residencia a todos los cubanos establecidos en Estados Unidos, pero eliminaba uno de los principales obstáculos que enfrentaban quienes habían llegado como refugiados. Por primera vez disponían de un mecanismo especial para solicitar la residencia permanente sin abandonar el país.

Los primeros 123.000 posibles beneficiarios

El 10 de noviembre de 1966, ocho días después de la firma, Johnson anunció una medida adicional para facilitar la aplicación de la nueva legislación. El presidente ordenó eliminar el pago de 25 dólares que normalmente se exigía para solicitar el ajuste migratorio, considerando las dificultades económicas que todavía enfrentaban numerosos refugiados.

En aquella declaración señaló que aproximadamente 123.000 cubanos ya reunían las condiciones para solicitar la residencia permanente y estimó que otros 4.000 podrían hacerlo mensualmente si continuaba el ritmo de llegadas.

Aquellas cifras reflejaban la magnitud de una comunidad que, en pocos años, había pasado de un exilio inicialmente considerado temporal a una población cada vez más establecida dentro de Estados Unidos.

Una legislación que transformó la historia del exilio cubano

La Ley de Ajuste Cubano surgió de una iniciativa presentada por el congresista demócrata Jacob H. Gilbert, avanzó durante la administración de Lyndon B. Johnson y recibió respaldo de legisladores de ambos partidos durante su tramitación. En el Senado, figuras como el republicano Jacob Javits y el demócrata Sam Ervin participaron en la defensa de una solución migratoria para los refugiados cubanos, mientras que las negociaciones entre ambas cámaras permitieron alcanzar el acuerdo definitivo.

La legislación nació en un contexto marcado por la Guerra Fría, el enfrentamiento entre Washington y La Habana y el creciente establecimiento de refugiados cubanos en territorio estadounidense. Su aprobación respondió a una situación que se había desarrollado desde 1959 y que las disposiciones migratorias ordinarias no habían logrado resolver satisfactoriamente.

Aunque posteriormente sería modificada, incluida la reducción del requisito de permanencia de dos años a uno en 1976, la ley conservaría su importancia como una vía especial de acceso a la residencia permanente para los cubanos.

El 2 de noviembre de 1966 quedó incorporado a la historia del exilio como la fecha en que culminó aquel proceso legislativo. Una iniciativa presentada en mayo, examinada durante el verano y aprobada tras las negociaciones de septiembre y octubre recibió finalmente la firma presidencial, convirtiéndose en una de las leyes migratorias más significativas para la comunidad cubana en Estados Unidos.

¿Qué te pareció esta historia?

Comentarios

Sé el primero en comentar esta historia.

Deja tu comentario

Tu primer comentario se revisa antes de publicarse. Después salen al momento.